miércoles, 1 de julio de 2009

La mediación es una herramienta, una línea de actuación ante los conflictos, pero no es un programa general aplicable de forma indiscriminada

La mediación es una herramienta, una línea de actuación ante los conflictos, pero no es un programa general aplicable de forma indiscriminada o lo que es peor, el desembarco de una medicina para todos, estén o no necesitados de ella.

Entrevista a Rosario Ortega. Catedrática del departamento de psicología de la Universidad de Córdoba

ENTREVISTA

¿Qué funciones tienen los mediadores en el contexto actual de los centros educativos?

El mediador/a en los centros educativos, como en cualquier otro contexto social en el cual pueden emerger conflictos, es la persona que manteniéndose en un rol y estatus diferente al de los protagonistas del conflicto, y teniendo unas habilidades –normalmente producto de una formación específica- está en condiciones de ayudar, mediante su intervención, a que el conflicto se resuelva de forma pacífica. Por lo tanto, son, o pueden ser mediadores, sólo aquellas personas que se colocan, y son aceptadas por las partes, en ese lugar social diferente y bien definido que les permitirá actuar como tales. Todas las otras figuras, imprecisamente consideradas como tales, la verdad es que pueden ser más un problema que una solución. O pueden ser útiles, sólo por casualidad.

¿Cuáles son los conflictos más habituales a los que debe hacer frente un mediador?

Problemas de comunicación y malos entendidos; autoritarismos que dan lugar a conflictos de oposición por parte del alumnado, incomunicación del sistema docente y el sistema familiar, conflictos entre el alumnado donde hay dos partes opuestas que reconocen que lo están, y un largo etc. en el cual la institución (los docentes por ejemplo) reconocen la naturaleza del conflicto como tal pero saben que desde el rol de docente, propiamente, no se puede desestructurar el conflicto.

¿Cuáles son las herramientas básicas que utiliza el mediador para la resolución de conflictos?

La herramienta básica que utiliza un mediador es la estrategia comunicativa que puede desplegar desde el momento en que las personas en conflicto lo aceptan como una persona neutral que no se inclina por ninguna de las opciones en conflicto, que no va a emitir un juicio moral a favor o en contra de cualquiera de las partes, y que se sabe –porque las partes se lo otorgan- con la capacidad moral de pedir a las partes que se sometan a un nuevo juego de normas y convenciones de no agresión y diálogo, que él arbitra. Son herramientas y estrategias que el mediador debe dominar con una cierta y segura competencia para que las partes en conflicto reconozcan la autoridad moral y ejecutiva que el mediador y el marco de la mediación permitirán.

Es decir, la formación del mediador hará que esas herramientas lleguen a formar parte de su competencia y dominio social de la situación. Por eso un mediador no se improvisa, aunque hay personas que son capaces de mediar de forma espontánea, pero eso forma parte de las buenas cosas que espontáneamente encontramos en la vida. No se debería dejar a la suerte encontrar personas competentes para la mediación, aunque si casualmente las encontramos es siempre inteligente hacer uso de ello.

¿Qué opinión le merece la formación que se imparte actualmente en mediación escolar?

Pues no tengo una opinión generalizada, ya que lo que hay actualmente es muy variado y de diversa calidad. Creo que hay educadores muy bien formados para la mediación y otros que hacen mediación ahora porque está de moda, igual que ayer hacían otra cosa y que dentro de unos años harán otra; todas seguramente mal aprendidas y peor ejecutadas. Hay de todo, hay algunas líneas de trabajo y ejecuciones estupendas, bien fundamentadas en el dominio de serias estrategias de intervención psicológica y educativa y hay un montón de charlatanes de la mediación.

¿Qué estudios debe cursar alguien que quiere especializarse en mediación escolar?

Yo creo que debe ser alguien con ciertos conocimientos sólidos de psicología social, algunos de psicopatología de las relaciones interpersonales, dominio de la dinámica de grupos y en general con titulaciones psicológicas o psicopedagógicas en las que se llega a adquirir información y formación suficiente como para saber que la movilización de las emociones que están actuando en situaciones de conflicto pueden llegar a desequilibrar más aun el desajuste psicológico de los individuos cuando el conflicto se hace evidente y público. La psicología es un asunto muy serio que no debería estar en manos de personas sin formación, porque pueden hacer más daño que beneficio.

¿Considera que las personas que se dedican a la mediación escolar tienen facilidad de acceso a esta formación continua?

De nuevo te digo que unas sí y otras no. Por ejemplo los psicologos/as y psicopedagogos escolares suelen ser personas en continuo proceso formativo, que participan en cursos y otras actividades de control sobre su delicada tarea. Los que se dedican profesionalmente a la mediación sin un estatus social reconocido y con los controles que en general los profesionales de la psicología y la psicopedagogía tienen, están a su propia iniciativa, y pueden, si honestamente así lo consideran, someterse a procesos formativos, o actuar siempre basándose en su supuesto saber básico. Esto último es, en principio, un riesgo. Por eso conviene que la mediación no se haga al margen de los encuadres profesionales de los que tienen la responsabilidad de atender a los problemas psicosociales de otros, como digo, los psicopedagogos, orientadores, y psicólogos escolares son los más indicados.

¿Es necesaria una regulación de las competencias de la figura del mediador?

Yo no haría del mediador una figura profesional independiente, yo creo que la intervención profesional de la mediación debería estar, como la psicoterapia y toda intervención en orientación y ayuda, en manos de profesionales titulados, y en este sentido creo que tenemos bastante con los títulos oficiales: psicología y psicopedagogía escolar. Evidentemente con una especialización, que duda cabe. Ahora, con el nuevo modelo universitario, títulos de Máster o Experto, es el momento de pensar en este tipo de especializaciones, pero primero, habría que tener un título de Grado, y ese creo que debería ser Psicología o Psicopedagogía, o incluso Trabajo Social que también será un título de Grado Universitario que espero tenga suficiente psicología como para preparar a los egresados para especializaciones de este tipo.

¿Cuál es la situación de la mediación escolar en función de las comunidades autónomas? ¿Conoce algunas buenas prácticas en cuanto a mediación en España?

Conozco buenas y malas prácticas. Unas comunidades autónomas y otras están actuando de forma bastante diversa, pero no me pidas que de nombres y apellidos. Confórmate con que te diga que, en mi opinión, es absurdo convertir la mediación en un sustituto de las políticas educativas generales. La mediación es una herramienta, una línea de actuación ante los conflictos, pero no es, o no debería ser, un programa general aplicable de forma indiscriminada o lo que es peor, el desembarco de una medicina para todos, estén o no, necesitados de ella. La escuela no es un hospital ni un ambulatorio de especialidades. El uso indiscriminado de la mediación es expresión del déficit en la comprensión de lo que son los elementos clave de la política y la administración educativa, y también la expresión de que los oportunistas de la mediación han logrado lo que se proponen: hacernos creer que son imprescindibles en todo tipo de situaciones. La escuela es un lugar social y público que se ocupa, o se debería ocupar, de la formación en todas las dimensiones –cognitiva, emocional y moral- de los escolares y solo de forma muy puntual y específica, requiere atención de especialistas, entre ellos de los especialistas –psicólogos y psicopedagogos- que dominan las estrategias profesionales de mediación, para atender correctamente la intervención en conflictos, cuando estos aparezcan.

Convertir a escolares y docentes en sujetos de atención casi clínica, como hacen unos; o convertir la tarea educativa en una suerte de tarea pacificadora, como si la escuela fuera un campo de batalla, es simplemente oportunismo o mala dirección. Algunos están actuando por una u otra causa, en esta línea. Afortunadamente, la mayoría de las escuelas y las administraciones no.

*Rosario Ortega es también co-autora de la Guía “Estrategias educativas para la prevención de la violencia. Mediación y diálogo” de Cruz Roja Juventud

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