jueves, 16 de julio de 2009

Guía para unas buenas vacaciones


¡Por fin vacaciones! El merecido descanso, el ocio, el tiempo para las actividades postergadas; el sueño, la lectura, los deportes, el turismo, la familia y los amigos. ¿Nos alcanzará el tiempo?


En los períodos destinados al descanso, observamos la existencia de una serie de fenómenos que contrarían nuestras expectativas. Suponemos, comúnmente, que la preparación de las vacaciones resulta una grata tarea.
Suponemos, más aun, que luego de las vacaciones se alcanza esa experiencia subjetiva de renovación que nos permitiría enfrentar con ánimo y optimismo el reinicio de nuestras actividades cotidianas. Aquí, Emmanuel Rechter, Docente de Psicología de la Universidad Andrés Bello nos entrega algunos Tips para sobrellevar este período de la mejor forma y conseguir el objetivo final: un descanso reparador.

Para muchos, las vacaciones plantean un aumento significativo de preocupaciones, incomodidades y malos ratos; algo así como estrés vacacional. Y es que no a todo el mundo le gusta alejarse del trabajo, no ha todos les gusta viajar, no todos disfrutan de la arena y el sol. En definitiva, no todos disfrutan de unas típicas vacaciones.

Evidentemente el descanso es necesario. ¿Pero qué descanso?, ¿De qué descanso se trata?

“Pregúntese cómo prefiere descansar, qué actividades le otorgan, verdaderamente la sensación de un grato descanso. De qué manera lo consigue. Siempre que de Psicología se trata digo lo mismo: ¡no existen recetas! Pregúntese y encontrará, seguramente, las respuestas adecuadas. Si no le resulta, haga el ejercicio de conversar con otro. Quizá en el otro descubra sus respuestas” asegura el especialista de la UNAB..
Rechter sugiere una lista de preguntas que pueden ser de ayuda:

  • ¿Está verdaderamente cansado?
  • ¿Cómo obtiene idealmente el descanso?
  • ¿Le gusta viajar?
  • ¿La inactividad suele ponerle nervioso?
  • ¿Anhela no tener nada que hacer?
  • ¿Tiene muchas ganas de dormir sin estar sujeto a horarios?
  • ¿Quiere aprovechar el tiempo haciendo deportes, paseos y visitas a familiares y amigos?
  • ¿Es el momento de reunirse con las personas que no ve durante el año?
  • ¿Es el momento adecuado para un retiro, en compañía de unos pocos y con una buena dosis de lectura?
  • ¿Es el momento de hacer fiestas y reuniones, salir a bailar e ir al casino?
Al elaborar una lista de preguntas y responderlas con sinceridad podrá fabricar su propia guía de vacaciones, privilegiando aquello que le resulta grato y descartando lo que podría obstaculizar su descanso y generar, en este momento de descanso, malestares y angustias. Como siempre, en materia de cotidianeidad, el sentido común suele ser la mejor de las guías, finaliza el docente.

3 comentarios:

  1. A mi la inactividad me suele poner nerviosillo. Odio el aburrimiento.

    Por eso, en estas vacaciones, estoy casi siempre haciendo algo y no limitarme a estar tumbado en la cama escuchando música, etc. Voy a la playa, al gym, leo, estoy por Internet (quizá más de la cuenta), salgo de marcha, voy al cine, quedo con amigos, hago ejercicios de canto, etc. Y hoy he recogido la matrícula en un Conservatorio para cursar piano y canto. ¿Para qué postergarlo más si la música es lo mío? Un abrazo a tod@s

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