viernes, 3 de julio de 2009

El centro de psicología familiar Etxadi ofrece pautas para prevenir el acoso escolar

El Centro Universitario de Psicología de la Familia, Etxadi, se dirige a los ciudadanos de Urola Garaia, con un nuevo tema con el que ayudarles en la educación de sus hijos pequeños y adolescentes. En esta ocasión, ofrece «pautas para prevenir desde la familia el acoso escolar».

Además de aportar varios artículos, Etxadi informa de manera gratuita a todos los vecinos de la comarca, resolviendo las dudas que puedan tener respecto a la educación de sus hijos. Para ello, solamente hay que acceder a la página web www.etxadi.org/es/formulario, y tras rellenar el formulario pertinente, el equipo médico se podrá en contacto con las familias ayudándoles así a resolver sus dudas.

Según los doctores Ainhoa Manzano Fernández y Juan Luís Martín Ayala, se puede decir que estamos ante una situación de acoso escolar cuando los hijos están expuestos de forma repetida y durante un tiempo a acciones negativas por parte de otros alumnos y alumnas.

Se entiende por «acciones negativas» las siguientes manifestaciones: la exclusión social, ignorar a alguien o no dejarle participar; la agresión verbal, insultar a alguien o hablar mal de esa persona; la agresión física indirecta, esconder cosas a alguien, romperle o robarle cosas; la agresión física directa; la intimidación, chantaje o amenazar a alguien para meterle miedo, obligarle a hacer cosas, amenazarle con armas, etc.; y el acoso o abuso sexual.

Así, las estrategias que plantean los doctores cuando un hijo es víctima de acoso escolar, serían las siguientes: no restar importancia a sus quejas, ya que probablemente le haya costado esfuerzo contar cómo se siente y espera sinceridad, comprensión y atención; no usar la violencia contra los agresores; no decirles que se ocupen de solucionar sus propios problemas, ya que si hubieran podido, no pedirían ayuda; no intentar ocuparse de este problema por su cuenta: asegurarle que no haréis cosas sin informarle; solicitar colaboración al profesorado y/o servicio de orientación del centro; no estimularle para que se defienda peleando. En vez de ello, sugerir que trate de alejarse para evitar a la persona intimidadora, o que busque la ayuda del profesorado u otro adulto; ayudarle a hacer valer sus derechos. Explicarle que la meta de la persona intimidadora es lograr una respuesta y, por tanto, la evitación es una solución. También es importante animarle a que esté con sus amistades cuando va hacia el centro y de regreso.

Cuando, al contrario, es nuestro hijo el que agrede se podrían seguir algunas estrategias. Por ejemplo, no se recomienda aceptar sus comportamientos negativos alegando tópicos: "así son los niños-as". Hay que recordarles que la intimidación nunca es positiva porque reduce la confianza de la víctima; buscar la comunicación activa; y dedicarle el mayor tiempo posible, ya que valorará positivamente ese tiempo y ayudará para el aprendizaje de comportamientos más adaptativos. Enseñarle a dar respuestas no agresivas ante situaciones o personas que le incomoden, que hable con respeto, que juegue en otro lado...Y recordarle que somos diferentes pero ni mejor ni peores y que si aprende a aceptar esas diferencias respetará y le respetarán.

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