lunes, 25 de mayo de 2009

Nuevo protocolo de apoyo psicológico a las víctimas de accidentes laborales

El Colegio Oficial de Psicólogos de Castilla La Mancha (COP-CLM) ha firmado recientemente un convenio con el Gobierno manchego para crear un protocolo de apoyo psicológico a las víctimas de accidentes laborales graves o muy graves y a sus allegados.

Recientemente, tal y como informa Europa Press, la Consejera de Trabajo y Empleo, María Luz Rodríguez, ofreció una rueda de prensa en la que, entre otros datos, se informó sobre los índices de siniestralidad laboral durante el primer trimestre de 2009. La Consejera subrayó que, aunque la siniestralidad ha disminuido un 30% aproximadamente en dicha comunidad autónoma, el objetivo último del gobierno autonómico es lograr "siniestralidad cero".

Con el objetivo de mejorar la asistencia en este tipo de accidentes, el Gobierno de Castila La Mancha ha firmado un convenio con el COP-CLM para establecer un protocolo de apoyo psicológico a las víctimas de accidentes laborales graves y a sus familiares y amigos. Tal y como la presidenta del Colegio, María Dolores Gómez, ha comentado a ciertos medios de comunicación (laverdad.es), en realidad este convenio no es más que la formalización de algo que ya se venía haciendo desde hacía algún tiempo. Este apoyo, lo llevará a cabo el Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Catástrofes (GIPEC), integrado por un total de 50 psicólogos, repartiéndose de forma aproximada en grupos de 10 profesionales por provincia.

El GIPEC es un grupo de intervención especializado en emergencias y catástrofes que, en este caso, estará coordinado a través del teléfono de emergencias (112). El cometido de este proyecto será doble. Por un lado, los psicólogos del GIPEC darán apoyo psicológico a las víctimas de accidentes laborales graves o muy graves, sean mortales o no, en el mismo lugar en el que se ha producido el suceso, así como a sus familiares y allegados. No obstante, por otro lado, tienen un objetivo más, puesto que pretenden prevenir la aparición en las víctimas o sus familiares de posibles problemas psicológicos. Es importante, que este grupo no intervendrá en accidentes leves ni en accidentes de tráfico o enfermedades de contingencia común. Igualmente, su objetivo es intervenir en la propia situación de crisis o emergencia, y prevenir la aparición de otros problemas comórbidos, no realizar un tratamiento psicológico en el sentido estricto. El protocolo establece que, en aquellos casos en los que exista un riesgo de desarrollo de otros problemas psicológicos, será el propio GIPEC el encargado de derivar a otros profesionales que continúen la labor de intervención psicológica.

Castilla La Mancha acaba de iniciar un proyecto pionero en España que supone un importante avance, puesto que realizar un apoyo psicológico de forma sistematizada por un grupo de especialistas puede minimizar enormemente el impacto y secuelas, así como prevenir o detectar precozmente la aparición de otros problemas psicológicos derivados de dicho suceso.

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